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martes, 9 de marzo de 2010

8 de Marzo, DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER


......Pero no te dejes engañar con el beso, la flor y el Feliz Día.
¿Sabés de que se trata?
Un día como hoy de 1908, 146 mujeres, obreras de una fábrica textil de New York murieron quemadas por un incendio provocado a raíz de un huelga que venían llevando pidiendo por una mejora salarial, por la reducción de la jornada laboral a 10 horas y el tiempo necesario para mamantar.
Estas mujeres tomaron la fábrica y frente a la negativa de desalojarla fueron atacadas con bombas incendiarias...¿te suena... fueron muchas las de la hoguera, antes y ahora?
Posteriormente, en 1910, durante el II Congreso Nacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, la feminista alemana Clara Zetkin propuso que ese día fuera proclamado JORNADA DE LUCHA PARA LAS MUJERES TRABAJADORAS DE TODO EL MUNDO... de lucha!!!, no te conformes con los besos y las flores.
Finalmente en 1952, Naciones Unidas implantó el Día de la Mujer a nivel Internacional... y por último nuestro país empezó a tenerlo en cuenta recién después de la democracia, en 1984.
Y así estamos hoy, diciéndonos Feliz Día, recibiendo un Felíz Día y hablando de un Feliz Día... y ojo, estoy Feliz de ser Mujer... pero no confundamos la conmemoración con el festejo.
Recordemos a esas mujeres, y a las tantas mujeres que entregaron su vida para que hoy podamos disponer de otros derechos y condiciones. Agradezcamos a todas esas mujeres que han sido violadas, quemadas, torturadas, matadas, enterradas vivas, apedreadas... simplemente por el hecho de ser mujeres y reclamar por la igualdad de derechos.
No nos confundamos festejando... pero sí celebrando y agradeciendo por lo que hoy tenemos.
Me duele mucho pensar que tantas vidas perdidas, tantas mujeres de fuerza, coraje no sean recordadas y que aquellos que hoy siguen obstaculizando la igualdad de derechos y oportunidades de la mujeres, esan los que nos regalen flores, nos den un beso y nos digan Feliz Día.
No olvidemos el verdadero sentido de ese día y brindemos nuestro más sentido homenaje a las mujeres que hoy no están y a aquellas que hoy sí están y nos impulsan con su amor, su mirada, sus historias, sus palabras, sus caricias a seguir adelante y a celebrar por ser Mujeres... y como hoy me dijo una amiga:
"Por lo que somos y por lo que podemos ser, por las que nos dejaron su huella...CELEBREMOS"
Un gran abrazo para todas las hermanas
Silvana

martes, 13 de octubre de 2009

PAREN POR FAVOR... la Luna está llorando!!!

El pasado 18 de Julio de 2009 la NASA inició la misión LCROSS con el lanzamiento de una sonda no tripulada, con el objeto de cartografiar la Luna a un nivel de detalle sin precedentes y según ellos mismos, culminará con el lanzamiento de una bomba cinética de 2 toneladas en una ubicación en el polo sur que ya ha sido designada. El impacto se ejecutará en el craterCabeus A”, y según la NASA este impacto será clave para averiguar si existe hielo de agua en la Luna. El polvo levantado por la explosión será analizado desde la tierra en distintos puntos de vista, el telescopio espacial HUBBLE y el Orbitador de Reconocimiento Lunar entre otros, y será retransmitido en directo para los medios de comunicación. El impacto está programado para el próximo 9 de Octubre de 2009 a las 13:30 horas de España.”[1]

Y finalmente el día llegó… Por diversos medios comunicación se transmitió en vivo y en directo la explosión. Obviamente, argumentan fines pacíficos y científico en beneficio de toda la humanidad… si bien algunos sostienen que viola el Tratado sobre el espacio ultraterreste acordado en 1966 por todas la naciones.

Este Tratado versa sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración del espacio ultraterrestre, incluida la Luna y otros cuerpos celestes. (Para leer todo el tratado entrá en la página que se referencia a pie de página).[2]

Ni bien me enteré de la noticia no pude contener las lágrimas. ¿Parece que no les ha bastado con los desastres que han ocasionado a la Madre Tierra que ahora van por más… ?

Hoy escribo esto como una forma de sacar la bronca, el dolor y la impotencia afuera y mientras pensaba en la Luna, ahora herida, lastimada… también pensaba en los miles de niños, mujeres y varones que mueren diariamente por hambre, por guerras, por enfermedades prevenibles… y en todos aquellos que aún con vida, caminan como muertos. Porque el dinero que se destina a estas locuras... es imposible de pensar...Y estos locos tirando bombas en la Luna

¿Es que estamos tan perdidos los humanos? ¿Cómo fue que llegamos a esto?
Quizás juntos podamos pensar algo.

Porque la Luna no es solo un satélite terrestre que monótonamente da vueltas alrededor de la Tierra. La influencia que la Luna genera en todo nuestro planeta es enorme. Bien sabido es que controla las mareas y por lo tanto todos las aguas del planeta, incluidos nosotros ya que dos tercios de nuestro peso corporal es agua, aproximadamente el 70%.

Zsuzsanna Budapest en su libro "La Gran Madre Luna" explica claramente como los seres humanos dejamos hace miles de años de ser primates solares para convertirnos en primates lunares. Ella se pregunta ¿Cuándo nos convertimos en humanos? "Nos convertimos en humanos cuando separamos el proceso de la menstruación (que en otros mamíferos se denomina estro y es un proceso periódico, no mensual, seguido inmediatamente por la ovulación y la producción de hormonas que atraen al sexo opuesto) de la receptividad sexual. Nos convertimos en humanos cuando nos sensibilizamos hacia los rayos de la luna en lugar de dejarnos dominar por la cambiante luz del sol, que provoca el estro en los demás animales."[3]

Y esta es la razón por las que miles de mujeres en todo el mundo nos proclamamos Hijas de la Luna y celebramos ceremonias cada mes para conectar con su energía... porque sabemos, aunque no lo hayamos leído ni estudiado, que la Luna rige lo más sagrado y mágico de nuestro cuerpo.

Se que cada Ceremonia de la Luna ya no será lo mismo para mí... también sé que no será lo mismo para Ella... siento mucha vergüenza cuando levanto la vista y veo a la Luna… cómo le explico lo que estamos haciendo…

¿Quién nos hizo creer que los únicos con vida somos nosotros? ¿Qué nos hace pensar que el resto del universo no siente, no tiene consciencia, no tiene vida? Nos sentimos los dueños de todo, no solo del planeta que habitamos sino también de todo lo que llegamos a conocer o “creer que conocemos”.

Paren por favor, la Luna está llorando… y también nuestros niños… y sería mejor que nos ocupemos de ellos si es que queremos dejarles un lugar digno para vivir. Si hay hielo en la Luna!!! por favor, para qué importa… con todo lo que tenemos por hacer!!!

Pero estamos tan acostumbrados a las atrocidades diarias, que este hecho pasó sin pena ni gloria… como el resto de las cosas que suceden cada día… y no es que la Luna sea más importante que cada niño de la Tierra, pero sí me sorprende lo lejos que hemos llegado en el afán de nuestra especie por destruir todo lo que encuentra a su paso… porque parece que de eso se tratara.

Sin embargo, si somos más los que construimos que los que destruimos, ¿que nos pasa que no se escuchan nuestras voces, que nos pasa que nuestras acciones no alcanzan para parar tanta locura?

En verdad no lo sé… quizás no seamos tantos… o nos gane la indiferencia… pero por favor no nos resignemos a que así son las cosas… porque en verdad podrían ser muy pero muy distintas.

Te propongo que cada día pienses que hiciste hoy para que las cosas cambien, para que podamos vivir respetándonos y respetando. Si este escrito, desprolijo, apurado, pero lleno de emoción, te sirvió para pensar… su objetivo ya está cumplido… y sino me sirvió para que no me gane la impotencia.

¡Que así sea!

Psic. Silvana Musso

sábado, 29 de agosto de 2009

CON EL PODER DE NUESTRA SANGRE

Qué belleza ese río de sangre que corre por nuestras venas recorriendo todo nuestro cuerpo. Su color rojo oscuro, su fluidez y toda la información vital que contiene para nuestra vida siempre me generaron un enorme respeto y admiración. Sin embargo, junto a estas emociones, también he sentido temor, asco y una sensación de "impresión" cuando veo sangre.
Poco a poco pude diferenciar que la sangre que me genera esas emociones desagradables es aquella que emerge de una herida del cuerpo, aquella que brota desde el dolor, en forma accidental, antinatural y que la sangre que brota desde mi cuerpo cuando estoy con mi luna (menstruación) genera en mí sensaciones muy agradables y de mucho bienestar.

Poder ver esta diferencia me abrió a un mundo nuevo, mágico, maravilloso. Empezar a afirmar en mi interior y de a poco y tímidamente hacia fuera que “disfruto y celebro mis lunas” me permitió explorar una dimensión nueva de lo femenino: “el poder de nuestra sangre”.

Es muy común escuchar a las mujeres renegar de sus lunas, protestar porque no pueden hacer las mismas cosas que los otros días, o escuchar de los varones expresiones como: “sí, está loca, anda con eso…”.

La menstruación se ha convertido en uno de los grandes tabúes de nuestra sociedad patriarcal y lamentablemente ha logrado que las mujeres occidentales neguemos nuestras lunas llenándonos de medicamentos para acallar los dolores que la misma negación nos está provocando.

Sin embargo, esta sangre que cada mes brota de nuestro cuerpo tiene todo el poder del misterio femenino.

Me imagino la admiración y el desconcierto que generaría en los primeros seres humanos esta Magia… sangrar sin dolor, sin heridas, sin poner en peligro la vida, simplemente sangrar como una forma de regeneración de nuestro cuerpo femenino.

Cada mes el cuerpo de la mujer inicia el proceso de vida y muerte, cada mes un óvulo comienza a madurar, llega a su plenitud y muere. Cada mes nuestro útero y nuestro cuerpo todo acompania este proceso que, si no hay embarazo, culmina con la magia de la sangre que emana de nuestro interior, limpiando y preparando nuestro cuerpo y nuestra psiquis para un nuevo comienzo.

Y así comenzó el recuento del tiempo. Muchas estudiosas dicen que fuimos las mujeres quienes buscando comprender nuestra magia comenzamos los primeros calendarios. Me imagino a aquellas primeras mujeres, en las noches desveladas cuando estaban con sus lunas..., con sus manos marchadas de sangre limpia..., contemplando el cielo y las estrellas y descubriendo la sincronía de nuestro ciclo menstrual con los ciclos de la Madre Luna. ¡Qué maravilla, que gran salto para la humanidad toda! Y así comenzaron a descifrar el misterio de la fertilidad de nuestros cuerpos y de la Madre Tierra.

En muchas cultura antiguas que adoraban a la Diosa y en distintas comunidades aborígenes de nuestra América, las mujeres con sus lunas se juntaban a meditar, cantar, orar y pintar en tiendas o Casas de Luna donde practicaban la adivinación en beneficio de toda la comunidad. Las antiguas Sacerdotisas de la Diosa ofrecían su sangre a la Diosa colocándola en los altares y devolviéndola a la Tierra como agradecimiento.

Posteriormente el patriarcado desterró estas costumbres, diciendo que esta sangre es impura y colocando y ofreciendo a los Dioses masculinos la sangre proveniente de la guerra o los sacrificios humanos… ¡Cuanta locura en nombre de los Dioses, simplemente para despojar a las mujeres del poder de su sangre! No debemos creer ni seguir a ningún Dios que nos pida sangre de muerte, que nos lleve a sacrificar la vida de ningún ser, porque la Diosa es vida, la Tierra es vida y la muerte, al igual que la sangre en el cuerpo femenino, deviene en forma natural sin necesidad de ningún sacrificio para provocarla.

Las mujeres necesitamos volver a gritar a los cuatro vientos, a las cuatro direcciones, al corazón del Cielo, al corazón de la Tierra y al corazón de la Humanidad que “Somos cíclicas”. Sí, es verdad que cambiamos de humor, que nuestras percepciones e intuiciones se agudizan y buscamos estar solas cuando estamos con nuestra luna… y es verdad que estamos llenas de energía, entusiasmo y proyectos cuando estamos ovulando. La cultura patriarcal en la que fuimos educadas nos ha enseñado a rechazar nuestra sangre, a esconderla, a avergonzarnos si nuestra luna mancha nuestra ropa, a disimular y negar los cambios emocionales, psíquicos y corporales que experimentamos en esos días. Los varones no experimentan estos cambios y nuestra cultura ha tomado como parámetro de lo “normal” a lo masculino, negando y descalificando lo femenino, considerándolo “lo otro”, lo ajeno, lo distinto y entendiendo que todo lo que no sea estable, sino cíclico, mutable y cambiante es imperfecto. Por lo tanto somos nostras, las mujeres quienes tenemos que validarlo y darle crédito, legitimidad y poder.

Las mujeres nunca sabemos cómo nos sentiremos al otro día. Hay días en los que amanecemos felices sin ninguna razón externa y hay días en los que amanecemos con angustia y sin ganas de levantarnos de la cama. Y la razón está en nuestro cuerpo que día a día genera procesos hormonales cambiantes. Esta es nuestra magia y nuestro poder. Aprender a escucharnos, a vivir nuestro cuerpo femenino con orgullo, sin peleas y respetando nuestros ciclos nos abre a una posibilidad nueva de ser mujer.

Desde distintas partes del mundo las mujeres empezamos a despertar de este letargo en el cual nos sumergió el patriarcado y hemos empezado a validar nuestras emociones, sensaciones, intuiciones, percepciones, sueños, e ideas.

Tenemos mucho por explorar, poco sabemos y nada se sabe de lo que verdaderamente somos las mujeres. Necesitamos escucharnos unas a las otras, experimentar juntas y por nosotras mismas y llegar a nuestras propias conclusiones sobre lo femenino.

Muchas mentiras y falsos conceptos hemos aprendido e internalizado por cientos de generaciones, así que el trabajo que nos toca no es sencillo, pero puedo asegurarles que es fascinante.

Si todavía la luna se manifiesta en ti todos los meses, toca tu sangre, huele tu sangre, entrégala a la tierra cada mes, riega tus plantas, marca tu cuerpo con una media luna o con la estrella de cinco puntas para estar protegida, siente el poder de tu cuerpo que muere y se regenera nuevamente. No tengas miedo, es tu propia sangre, eres tú misma.

Si las lunas han cesado en ti, déjate inundar por los calores, siente esta energía maravillosa que fluye de repente por tu cuerpo, no te avergüences, este es tu poder, déjate inundar por esa fuente inmensa de calor, energía y poder creativo.

Y si ya has entrado en la etapa de la Mujer Sabia, confía en que tu cuerpo ya ha aprendido todo lo que tenía que aprender y toma muy en serio tus propias palabras, percepciones e intuiciones… bendita seas!!!

Que el poder de nuestra sangre vuelva a la Madre Tierra. ¡Que así sea!


Silvana Musso

Psicóloga – Sexóloga – Terapeuta Gestáltica

Sacerdotisa de la Diosa de la Cruz del Sur

miércoles, 5 de agosto de 2009

¿QUE ES LA TRADICION DE LA DIOSA?

La Tradición de la Diosa es una forma particular de conexión con lo espiritual que se basa en las tradiciones que tomaban a la Tierra como sagrada provenientes de Europa y el Medio Este.
Quienes practicamos esta tradición nos denominamos Brujas o Hechiceras y nos sentimos identificadas con la línea de mujeres, niños y varones que fueron martirizaos y quemados durante la Inquisión; y con las sanadoras tradicionales y las practicantes de la magia.
Durante los siglos XVI y XVII fue la mayor persecución de Brujas, primero desde la Iglesia Católica y luego también desde la Protestante donde se terminó por atacar la antigua tradición de sanación y magia que aún perduraba de la Religión de La Diosa, donde se entendía al mundo como vivo y animado y a todo lo existente como relacionado, partes inseparables de una misma totalidad.
El resurgimiento de la Tradición de la Diosa como tema de debate y estudio en nuestra cultura occidental surge a mediado del siglo XX desde distintas líneas.
Con el auge del feminismo tanto en Estados Unidos como en Europa, mujeres provenientes de distintos ámbitos comienzan a reclamar por una espiritualidad femenina que no responda a los dogmas del Patriarcado como lo hacen las grandes religiones que perduran en nuestros días.
Pioneras como Z Budapest, Vicki Noble, Starhawk, Fiona Morgan (en Estados Unidos) y Katy Jones (Inglaterra), entre otras tantas, marcaron un camino a partir de la década del 70, animándose a hablar, a escribir y a salir a la calle e hicieron que la Tradición de la Diosa volviera a tener vigencia en nuestra vida moderna hoy. Fueron las impulsoras de las Ceremonias y rituales que celebran hoy los miles de Círculos de Mujeres que se reúnen alrededor del mundo generando una nueva visión y una nueva consciencia sobre el lugar de la mujer.
Desde el ámbito académico Marija Gimbutas, arqueóloga nacida en Lithuania, la última tierra cristianizada en el Oeste Europeo, fue quien realizó excavaciones arqueológicas que dan cuenta de comunidades que se remontan a 30.000 años atrás que adoraban a La Diosa y a la naturaleza. Estas sociedades matrifocales no eran sociedades guerreras, sino sociedades solidarias donde el principio femenino era la base de sus mitos de creación y donde las mujeres tenían un lugar preponderante oficiando de sacerdotisas y sanadoras.
Esta cosmovisión, presente en distintas partes del mundo (principalmente en Europa, pero también en la India, Asia y América) fue siendo desterrada a medida que pueblos belicosos basados en deidades guerreras fueron conquistando estas poblaciones y sus tradiciones fueron siendo distorsionadas a favor de un Dios varón y guerrero.
Sin embargo, por lo bajo y en forma oculta, muchos de los rituales, ceremonias y prácticas de la Tradición de la Diosa siguieron escondidas en los mitos y leyendas y en las prácticas cotidianas de las mujeres de hoy. Inclusive hoy siguen siendo adoradas diferentes Diosas como Kali en la India, Kuan Yin en Japón, Brighit en Irlanda y la Virgen María dentro del Catolicismo, que con sus múltiples atributos y apariciones en distintas partes del mundo responde claramente a la Diosa de los 10.000 nombres como se suele llamar a la Divinidad en esta tradición.
Para la Tradición de la Diosa hay tantas Diosas como mujeres hay en el mundo y cada una de nosotras encarna un atributo de la divinidad. Esta tradición no intenta imponer ninguna superioridad de la mujer por sobre los varones, pero sí reclama por nuestros legítimos derechos y libertades para disponer de nuestras vidas, nuestros cuerpos, nuestras emociones, nuestros pensamientos y nuestra alma a nuestro antojo.
Todos somos sagrados y merecemos el mismo trato, pero cuando hablamos de todos, nos referimos a la totalidad, animales, plantas, montañas, aguas, planetas, estrellas, personas. Es así que la Tradición de la Diosa no se restringe solamente a la celebración de las Lunas o de los ciclos de la naturaleza, estas prácticas implican la posibilidad de vivenciar este espíritu único del cual todos y todo somos parte; sino que la Tradición de la Diosa implica una militancia que intenta cambiar el orden conocido e imperante en nuestra sociedad por uno que se base en los principios de solidaridad, bien común, hermandad, donde las decisiones sean tomadas en pos del bien de todos y no de algunos sectores de nuestra sociedad.
Es por eso que muchas de las mujeres y varones que se encuentran en la Tradición de la Diosa participan y sostienen una posición que implica denunciar todo atropello a los Derechos humanos y ambientales y muchas veces provienen de prácticas feministas, ecológicas, políticas o sociales.
El mundo tal como lo conocíamos hasta ahora se está derrumbando a pedazos. El desastre económico, político y ecológico que afecta a todo el planeta nos muestra que nuestras creencias sobre el poder basado en el sometimiento de la Naturaleza (con todo lo que incluye) y la tecnología y nuestras creencias sobre el dinero como sinónimo de riqueza están llegando al final. Estamos siendo devorados por nosotros mismos. Somos los seres humanos no solo los mayores depredadores del planeta sino también de nuestra propia especie.
Tenemos entonces la imperante necesidad de revisar nuestras creencias y nuestro accionar si es que queremos preservar este planeta para nosotras/os y nuestros hijas/os
Hoy, empezado un nuevo milenio somos muchas las mujeres que estamos en la búsqueda de un camino espiritual por fuera de las religiones conocidas y que contribuya al cambio de la sociedad y no a mantener los estereotipos y las pautas establecidas.
Muchas sentimos la necesidad de sanar nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras emociones y nuestra alma de tanto maltrato recibido y permitido. Sentimos la necesidad de conectar con la Tierra, con el Agua, con el Fuego, con el Aire, con la Luna… recuperar el poder de nuestros sueños y de nuestra intuición. Sabemos que antiguamente las mujeres oficiaban de Sacerdotisa, sanadoras, parteras, curanderas, hechiceras, shamanas y queremos volver a recuperar nuestra sabiduría y nuestro poder, el poder que legítimamente te da el hacer y no el someter.
Durante muchos siglos hemos estado silenciadas y escondidas pero hoy volvemos a sentir la necesidad de juntarnos entre nosotras, de celebrar nuestros cuerpos, nuestra sexualidad, nuestra menstruación, de honrar a la Naturaleza y buscar juntas/os otras alternativas de vida que contribuyan al bienestar de todas y todos.
El Regreso de la Diosa implica recuperar la dignidad de lo femenino, salir de la dicotomía jerárquica de los géneros para hacer escuchar lo que muchas mujeres tenemos para decir desde nuestros ovarios y nuestro útero. Las mujeres decimos BASTA al sometimiento de otras mujeres, de niños y de varones, basta a las guerras y a sus muertes, basta a al sometimientos de los pueblos, basta al exterminio de las especies y de los bosques, basta a la contaminación de las aguas y del aire, basta a la explotación de la tierra, basta, basta, basta… y proponemos juntarnos, perder el miedo a mirarnos y reconocernos como hermanas y hermanos. Somos conscientes de que si las mujeres cambiamos el mundo también cambia. Que somos nosotras quienes al estar mayoritariamente a cargo del hogar las que educamos a los varones y mujeres de las próximas generaciones, sabemos que somos nosotras las que despacio y desde adentro podemos hacer los grandes cambios.
No estamos solas, somos muchas las que desde distintos lugares buscamos los mismos objetivos… para algunas el camino ya está empezado… para otras el camino recién empieza.
Silvana Musso
Gabriela Perottino

miércoles, 29 de julio de 2009

...SI A LA EDUCACION SEXUAL !!!

Hoy en día, a diferencia de otras épocas, el debate sobre temas sexuales se ha transformado en algo cotidiano. La sexualidad se ha puesto de moda. Ha pasado de ser “eso de lo que no se habla”, para pasar a ser “eso de lo que hablamos todos”.
Problemáticas como el SIDA, el aborto, la violación o el transexualismo aparecen diariamente en noticieros, telenovelas y revistas de divulgación masiva.
La revolución y el despate sexual han servido, entre otras cosas, para sacar de la oscuridad muchas temáticas que necesitaban un tratamiento urgente, pero han contribuído también, a acentuar el comercio y la explotación que siempre han existido en torno al sexo.
La información sexual, aunque muchos padres quieran evitarlo, está al alcance de las mayoría de los niños y adolescentes a través de videos, revistas, video juegos y principalmente internet.
Tanto adultos como niños nos encontramos bajo un continuo bombardeo de estímulos sexuales. Pero estos últimos, a diferencia de los primeros, a raíz de la etapa por la que están atravesando, no poseen ni los criterios ni la represión suficiente como para poder digerir solos toda esa información, la cual mucha de las veces no es la adecuada.
En nuestra sociedad, si bien la sexualidad ha dejado de ser el tabú de años atrás, todavía no se ha tomado una posición de responsabilidad sobre la temática sexual. La posibilidad de una Educación Sexual que trascienda los límites privados del hogar es un tema de grandes debates y pocas soluciones reales hasta el momento.
Pero por otra parte, las/os docentes se encuentran cotidianamente con situaciónes de carácter sexual que no saben como resolver al interior de las escuelas. Los niños y las niñas ya no manifiestan su sexualidad de la misma manera y las/os docentes no disponen de conocimientos ni de patrones como para desempeñarse frente a estas situaciones. Las preguntas y las manifestaciones sexuales del desarrollo son cada vez más explícitas en los juegos y conductas de los niños y niñas.
La realidad es que las/os docentes no se encuentran formadas/os ni capacitadas/os para abordar este tema e intentan resolver las situaciones que se les plantean en el aula desde el sentido común. Y lamentablemente, en lo que a sexualidad se refiere, muchas veces el sentido común es el menos indicado para estas situaciones. Todos venimos de una educación represora y culpabilizante en relación a la sexualidad. La mayoría de los conocimientos que poseemos están cargados de prejuicios y mitos que nos son muy difíciles de detectar y desterrar. Por lo tanto, cuando la temática sexual es abordada desde la buena voluntad pero sin haber pasado previamente por un proceso de revisión de nuestras propias concepciones, está carga de prejuicios, mitos y falsas creencias que no posibilitan en los niño y niñas integrar su sexualidad desde un punto de vista saludable tanto física como mentalmente.
Por otra parte, los padres tampoco se encuentran capacitados para responder adecuadamentente los interrogantes que los niños plantean. Muchos padres encuentran difícil acercarse a sus hijos para abordar la temática sexual y no encuentran espacios donde ellos puedan volcar sus propias inquietudes e inseguridades en relación a este aspecto de la paternidad. Cuáles son los límites, qué información y cuándo informar son algunas de las preguntas que los padres se hacen sin poder encontrar una respuesta adecuada a su situación. Los marcos con los que nos manejabamos hasta ahora parecen no servir para resolver las situaciones que actualmente se presentan.
Si entendemos a la sexualidad como una función natural de los seres humanos que se inicia con nuestro nacimiento y que nos acompaña hasta la muerte, y que es un aspecto fundamental en las relaciones interpersonales y con nosotros mismo, no podemos hacer la vista gorda y descuidar algo tan primordial en el desarrollo de las personas.
Todos sabemos que el ejercicio de la sexualidad dentro de un clima de amor, respeto y confianza contribuye a nuestro desarrollo como personas, y esto, junto a una información veraz y adecuada a cada edad es lo más importante que podemos transmitir a los niños y jóvenes con quienes trabajamos a diario. La posibilidad de ejercer una sexualidad sana nos enriquece. Y esto se aprende desde la más temprana edad.
La Educación Sexual como una forma de contribuir en este proceso siempre ha sido una tema de muchas controversias. Cuando se habla de E.S. el primer debate que surge es E.S. sí o E.S. no, sin darnos cuenta que este dilema es falso. La E.S. siempre existe y siempre ha existido, lo que debemos plantearnos es que tipo de E.S. es la que estamos brindando y que tipo de E.S. es la que queremos que los niños o jóvenes reciban.
Como personas somos seres sexuados desde nuestro nacimiento (nacemos con un sexo biológico: macho o hembra) y por un proceso de socialización, de educación y de formación donde adquirimos hábitos y conductas nos convertimos en varones o mujeres. Pero nuestra sexualidad nos acompaña desde nuestro nacimiento y termina con nuestra muerte. Esto es así porque la sexualidad no es sólo el uso de los genitales (en las relaciones sexuales coitales), sino que tienen que ver con nuestros afectos, con el placer, con nuestras relaciones interpersonales como varones y como mujeres, como personas que tenemos un sexo. La sexualidad es mucho más que la genitalidad, si bien la incluye, y comienza con nuestro nacimiento, con nuestros primeros contactos placenteros, con las formas de dar y recibir el afecto, con nuestros deseos y sentimientos, con nuestras fantasías.
Si bien es una función natural del ser humano, sus necesidades sexuales también están mediatizadas por la cultura, la sociedad y el momento histórico que se vive, al igual que las otras necesidades biológicas, como comer, dormir, defecar, etc.
No podemos decir que las sexualidad humana se expresa en su forma natural, porque los seres humanos, como animales de cultura, respondemos a esta y nos adaptamos a sus normas y costumbre. Lo que años atrás no estaba permitido o no era vivido como natural ha cambiado con los años y hoy es aceptado y considerado dentro de nuestras pautas culturales.
Por lo tanto de la misma manera que enseñamos a un niño desde su más temprana edad a regular sus necesidades de alimento, de sueño, etc. también educamos las manifestaciones sexuales desde el nacimiento. Pero el inconveniente reside en que la mayoría de las veces no somos conscientes de esta educación y por lo tanto no podemos darnos cuenta del sentido de la misma. Erróneamente al creer que la sexualidad no se enseña porque al ser natural se aprende sola caemos en el grave error de dejar un aspecto muy importante del desarrollo de la persona en manos del azar cuando solemos ser muy meticulosos en la enseñanza de otras áreas quizás de menor importancia.
Definamos que es para nosotros la E.S.:
“La Educación Sexual es la parte de la educación general que incorpora los conocimientos bio-psico-sociales de la sexualidad, como parte de la formación integral del educando. Su objetivo básico es lograr la identificación e integración sexual del individuo y capacitarle para que cree sus propios valores y actitudes que le permitan realizarse y vivir su sexualidad de una manera sana y positiva, consciente y responsable dentro de su cultura, su época y su sociedad”.[1]

La E.S. debe contemplar los siguiente puntos:
· Brindar una información científica y actualizada sobre la biología, la psicología y los aspectos sociales y culturales de la sexualidad.
· La información debe ser clara, acorde a la edad del educando.
· La E.S. debe partir de la realidad del educando haciendo hincapié en las situaciones concreta por las que este atraviesa y basándose en sus intereses e inquietudes.
· La E.S. debe ser mixta (coeducación entre varones y mujeres) y debe genera un clima que permita compartir las experiencia de cada uno.
· La E.S. debe contemplar la participación democrática, la comunicación horizontal y el ambiente lúdico para su desarrollo.
· La metodología de trabajo debe contemplar una programación de las temáticas en conjunto entre el educador y el educando.
· La E.S. debe realizarse en un clima de confianza y respeto mutuo por las diferencias.
· La E.S debe brindar información que permita actuar, saber que hacer frente a las distintas situaciones que pudren presentarse.

La E.S debe contemplar como puntos principales:
·mejorar la autoestima.
· ampliar las perspectivas en cuanto a lo que es Ser varón o Ser mujer permitiendo que los jóvenes se cuestionen los mandatos culturales aprendidos descubriendo en sí mismos y en los otros sus potencialidades como personas más allá del sexo al que pertenezcan pudiendo valorarse y valorar a los demás.
· entrenamiento en asertividad y habilidades sociales para que puedan aprender a expresar lo que sienten no sintiendo vergüenza por sus emociones, lo que también les da más seguridad para desenvolverse en otros ámbitos de su vida.
· incentivar una actitud crítica que les permita elegir con libertad siendo responsables de la elección tomada.

Por lo tanto, la E.S. no solo provee información sobre los aspectos relacionados al desarrollo y al ejercicio de la genitalidad, sino que para que pueda realmente contribuir a la formación de personas responsables, sanas, afectivas y libre debe por lo tanto contemplar todos estos aspectos y no reducirse a una simple clase informativa.
El sentirnos bien con nuestro cuerpo, con nuestros deseos y aprender a manifestarlos de una forma saludable también pude ser aprendido en la escuela. No neguemos esta posibilidad a nuestros niños y niñas y brindémosles nuestra ayuda para que su sexualidad se desarrolle positivamente, así como los ayudamos en el resto de su crecimiento.

[1] EQUIPO MULTIDISCIPLINARIO DEL I.N.E.S.: “Metodología y Educación Sexual.” Editor INES. Col.: Educación Sexual. Vol. VIII. Santo Domingo, 1976. Pág.14.

Psic. Silvana Musso
Terapeuta Gestáltica
Sexóloga
Formada en Espiritualidad Femenina